La carrera rumbo al proceso electoral de 2027 ya está en marcha, aunque faltan varios meses para el arranque formal. En Baja California, no solo estarán en disputa las alcaldías y diputaciones locales y federales, sino también la gubernatura del estado, una posición que desde ya despierta el interés de múltiples aspirantes.
Desde hace meses, varios actores políticos comenzaron a mostrar músculo con la intención de ser considerados en las listas de sus respectivos partidos. Sin embargo, el desgaste es evidente para algunos perfiles, sobre todo aquellos que han sido señalados por el derroche de recursos en actos anticipados de campaña, en muchos casos con gastos difíciles de justificar.
Entre rumores y movimientos estratégicos, dos nombres comienzan a consolidarse en la carrera por la gubernatura. Se trata de una mujer y un hombre, ambos legisladores federales, con arraigo en la región, buena imagen nacional y sobre todo, sin señalamientos por escándalos como los de visas revocadas o presuntos malos manejos financieros.
Fuentes cercanas a sus equipos señalan que cuentan con el respaldo del Ejecutivo federal y que pronto estarían dejando su curul en la Cámara de Diputados para regresar a Baja California y comenzar sus actividades proselitistas conforme al calendario y la normativa electoral.
Aunque aún no se oficializan sus candidaturas, todo indica que serán los contendientes a vencer en un proceso que promete ser competitivo y cargado de tensiones tanto internas como externas. La carrera por el poder en Baja California ya arrancó y las piezas clave comienzan a colocarse en el tablero.

