Sayuri Arrevillaga, sobreviviente de violencia vicaria, acudió este lunes a las instalaciones de la Fiscalía General del Estado (FGE) en Zona Río, Tijuana, para exigir justicia y una intervención inmediata por la seguridad de su hijo, Damián Alessandro, de 15 años de edad, quien asegura también es víctima de violencia por parte de su padre.
Entre lágrimas, Sayuri pidió a la FGE y al Poder Judicial actuar de manera urgente para poner en resguardo al menor, ya que desde hace tiempo no tiene información clara sobre su paradero, ni sobre su estado físico o emocional. “La Fiscalía no me ha dicho nada. Pasé la noche en vela sin saber si mi hijo estaba a salvo, si estaba vivo”, expresó con angustia.
Relató que su matrimonio estuvo marcado por episodios de violencia, razón por la que se separó en 2019. En 2022, su hijo fue sustraído por el padre, lo que marcó el inicio de una lucha legal en la que, a pesar de presentar testigos, peritajes, evidencias y denuncias por violencia familiar, vicaria y sustracción de menores, no se ha hecho justicia.
“Un juez de control dejó libre a mi agresor alegando que en 2022 la sustracción de menores no era delito y que la violencia vicaria era ‘una moda de Europa’”, denunció. A raíz de ello, el caso fue canalizado al Juzgado Quinto de lo Familiar, bajo responsabilidad de la jueza Aleyda Villegas.
Sayuri aseguró que recientemente recibió una alerta por parte de Liliana, hermana de Magali —actual pareja del padre— quien le expresó su preocupación por la vida de ambos: su hermana y Damián. Según el testimonio, Magali habría intentado suicidarse y se encontraba en condiciones deplorables: sin alimentos ni agua, y sin que el menor estuviera presente. El padre afirmó que Damián estaba con un amigo, pero no se ha comprobado oficialmente su estado.
La madre de Magali viajó desde Guerrero a Tijuana para confirmar la situación y encontró a su hija en un estado alarmante. Sayuri reiteró que esta información ya fue entregada a la Fiscalía, incluso Liliana ya rindió declaración, pero hasta ahora no se ha tomado acción contundente.
“Temo por la vida de mi hijo, temo que algo grave le haya pasado. Exijo que se active el protocolo de protección infantil y se realice una investigación real”, concluyó Sayuri.
La madre hizo un llamado urgente a las autoridades para evitar una tragedia y garantizar que el adolescente pueda estar en un entorno seguro.

