El presidente Donald Trump anunció que fuerzas estadounidenses realizaron una operación “relámpago” en Caracas, donde fue detenido el mandatario venezolano junto a su esposa, Cilia Flores. Ambos serán procesados por narcoterrorismo en Nueva York.
Estados Unidos confirmó este sábado la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, tras una operación militar ejecutada durante la madrugada en Caracas. El presidente Donald Trump informó que el líder venezolano, junto con su esposa Cilia Flores, fue trasladado por aire a territorio estadounidense, donde enfrentará cargos por narcoterrorismo en una corte federal de Nueva York, reportó The New York Times.
Durante una conferencia desde su residencia en Mar‑a‑Lago, Florida, Trump aseguró que la intervención destruyó gran parte de la estructura militar venezolana sin registrar bajas estadounidenses. Señaló además que su gobierno asumirá temporalmente el control político de Venezuela, mientras se organiza una “transición segura y apropiada”.
“Queremos paz, libertad y justicia para el pueblo de Venezuela”, declaró Trump, adelantando que empresas petroleras estadounidenses invertirán miles de millones de dólares para rehabilitar la infraestructura energética del país sudamericano.
Previo al anuncio, la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, reveló cargos formales contra Maduro por conspiración narcoterrorista y tráfico de drogas, señalando una red criminal que habría operado durante al menos 25 años.
Según fuentes citadas por The New York Times, Maduro fue detenido en una base militar de Caracas durante una operación catalogada como “rápida y quirúrgica”. Hasta ahora, no se ha confirmado el paradero de la vicepresidenta Delcy Rodríguez, quien no habría sido capturada.
Trump también declaró en entrevista a Fox News que su política hacia la región busca frenar el flujo de drogas hacia Estados Unidos, afirmando que más de 300 mil estadounidenses han muerto a causa del narcotráfico.
La comunidad internacional ha iniciado reacciones de emergencia, mientras organizaciones de derechos humanos advierten sobre el impacto de una intervención militar extranjera. En Venezuela, la situación política y social permanece en estado de alta tensión.
Las autoridades estadounidenses no han revelado mayores detalles operativos por motivos de seguridad.
El caso continúa en desarrollo.

