La bancada de Morena en el Congreso de Baja California decidió que la mejor forma de enfrentar el escándalo por la detención de la diputada Alejandra Ang en la garita de Calexico era apelar al realismo mágico: no pasó nada grave, solo fue un “error humano”. Así, sin rubor alguno, nos piden creer que 800 mil pesos se les olvidaron por accidente en una camioneta y que nadie notó absolutamente nada hasta que las autoridades estadounidenses hicieron su trabajo.
El comunicado no aclara, no explica y mucho menos convence. Por el contrario, ofende. En un estado donde miles de familias viven al día, donde ahorrar es un lujo y pagar lo básico es una hazaña, Morena parece asumir que todos tenemos fajos de efectivo paseándose en la cajuela. Porque claro, ¿quién no cruza la frontera con cientos de miles de pesos en efectivo sin darse cuenta?
La ironía es todavía mayor si se recuerda que la diputada en cuestión preside la Comisión de Fiscalización del Congreso. Sí, la encargada de vigilar el uso correcto de los recursos públicos y ante un hecho que, como mínimo, amerita una explicación seria, su propio partido opta por cerrar filas, bajar el tono y pedir “evitar la desinformación”, como si el problema fuera que la gente pregunta demasiado.
No, el problema no es la desinformación, el problema es la tomadura de pelo. Morena no solo subestima la inteligencia de los ciudadanos, también parece olvidar que la congruencia no se declara en comunicados. Se demuestra y hasta ahora, lo único claro es que el famoso “error humano” se siente más como un insulto colectivo que como una explicación creíble.

