Encuestas, espejismos y el dedazo que nadie quiere admitir

En Baja California las encuestas miden popularidad; el poder decide candidaturas.

La encuesta de Plural.mx del 15 de febrero de 2026 dibuja un escenario que en Morena seguramente celebran con cautela, Ismael Burgueño Ruiz aparece con 21% de las preferencias internas rumbo a la gubernatura de 2027, le siguen Jesús Ruiz Uribe con 14%, Alfredo Álvarez Cárdenas con 13%, Julieta Ramírez Padilla con 11%, Armando Ayala Robles con 9% además de Fernando Castro Trenti con 5%. El 27% respondió “ninguno”. Esa cifra dice más que cualquier boletín triunfalista.

Fotografía seria del momento, la pregunta incómoda no es si el estudio es confiable. La pregunta es si Morena realmente trae a Burgueño como su carta fuerte o si otra vez veremos cómo la voluntad popular (morenista) se dobla ante la voluntad del grupo en el poder.

Conviene recordar cómo llegó el actual alcalde de Tijuana, no fue producto de una larga construcción política. Fue consecuencia de vetos, escándalos, candidaturas caídas. Monserrat Caballero quedó fuera por decisión desde el Ejecutivo estatal, Erick “El Terrible” Morales se desfondó entre polémicas y campañas reveladoras. En ese vacío emergió Burgueño, quien terminó ganando el premio mayor sin haber comprado boleto, la política también tiene tómbola.

Su mayor error no ha sido de forma sino de fondo, alinearse sin matices a los designios de Carlos Torres Torres además de la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda, esto lo convirtió en pieza de un tablero ajeno. Cuando el alcalde depende del humor del palacio, la autonomía municipal se vuelve un concepto decorativo.

Jesús Ruiz Uribe, con 14%, presume una credencial que nadie más puede exhibir: fue el único que respaldo temprano a Claudia Sheinbaum cuando aún era corcholata, fue el único superdelegado del bienestar que repitió en el cargo tras el cambio presidencial. Podrá no ser brillante en redes sociales, pero su constancia partidista pesa en un movimiento donde la lealtad suele cotizarse alto.

Alfredo Álvarez no despega ni con pauta, Julieta Ramírez carga la sombra del marinismo en un estado donde el desgaste es evidente, Armando Ayala necesita explicar cuentas pendientes antes de aspirar a más y Castro Trenti aún intenta convencer a los morenistas de que su ADN no es tricolor.

Morena lidera encuestas. El 27% que dice “ninguno” recuerda que el entusiasmo no es automático.

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