Tijuana, B.C. – Lo que comenzó como una jornada más en el humilde puesto de tacos de Don Nicolás Espinosa terminó en tragedia. La mañana del domingo 14 de diciembre, un conductor presuntamente en estado de ebriedad impactó su camioneta contra el negocio familiar ubicado sobre el bulevar Cucapah, en la colonia Colas del Matamoros, dejando gravemente herido al comerciante de 73 años, quien falleció horas después a causa de las lesiones.
Don Nicolás, quien se preparaba para celebrar su cumpleaños número 74 este 25 de diciembre, llevaba más de tres décadas dedicándose a la venta de tacos, actividad que sostenía a su esposa y siete hijos. Su jornada comenzaba antes del amanecer, preparando cada ingrediente con esmero. “Nunca faltó un día, ni con lluvia. Él era el alma de este puesto”, expresó su hijo, Miguel Sevilla.
El accidente ocurrió alrededor de las 7:00 a.m. cuando, según testigos, una camioneta fuera de control embistió la zona del negocio. El conductor, un joven de 18 años, habría manejado a exceso de velocidad y bajo los efectos del alcohol. Tras el impacto, Don Nicolás fue trasladado de urgencia, pero no sobrevivió.
La familia ahora clama por justicia. Miguel explicó que el padre del joven responsable se acercó inicialmente, prometiendo apoyo económico y hacerse cargo de los gastos funerarios, promesa que no se ha cumplido. “No queremos palabras, queremos acciones. Que se haga justicia y que el joven pague por lo que hizo”, exigió.
Doña Ángela Pérez, viuda de Don Nicolás, detalló que la pérdida la dejó no solo con un profundo dolor, sino también en una situación económica crítica. “Mi esposo era todo. No solo era el proveedor, era quien nos sostenía emocionalmente también”, expresó entre lágrimas.
Este lunes, familiares acudieron a la Fiscalía General del Estado para exigir el avance del caso. El joven conductor permanece detenido, pero la familia teme que pueda quedar libre sin afrontar las consecuencias.
“Pedimos que se le castigue como corresponde, y que no olviden que con su imprudencia nos destruyó la vida”, concluyó Miguel, quien ahora intenta mantener a flote el puesto de tacos, en honor a la memoria de su padre.

