Tijuana, B.C. — La familia de Carlos Alberto Nava, un joven de 26 años que falleció la noche del martes 11 de noviembre en el Hospital General de Tijuana, exige una investigación exhaustiva sobre las circunstancias de su muerte, al señalar posibles irregularidades en la atención médica que recibió durante los últimos meses.
Su hermana, Valeria Jordian, presidenta del colectivo de búsqueda de personas desaparecidas Armadillos, relató que Carlos había acudido al hospital en diversas ocasiones desde julio, sin que se le diera un diagnóstico claro. “Primero dijeron que era algo del estómago, luego úlceras, y después otra causa distinta cada vez. Su salud fue deteriorándose hasta presentar daño neurológico”, explicó.
De acuerdo con Valeria, su hermano comenzó a sufrir fuertes dolores de cabeza, vómitos y pérdida de movilidad, síntomas que —asegura— no fueron atendidos con la seriedad necesaria. “En cada visita le decían que era por consumo de drogas, pero los exámenes no mostraban eso”, afirmó.
La familia acusa que el joven fue canalizado desde el Centro de Salud de la colonia 3 de Octubre con recomendación para valoración neurológica, pero nunca se autorizó su traslado a esa área especializada.
Durante su último ingreso, la noche del martes, Valeria denunció haber sido retirada del área de urgencias por personal de seguridad, mientras su hermano era atendido. Poco después, su madre fue llamada para firmar una autorización de intubación, pero minutos más tarde fueron informadas del fallecimiento.
“Mi hermano ingresó hablando y me lo entregaron muerto. Nadie nos dice qué pasó. Queremos respuestas y justicia”, expresó.
La familia Nava Jordian pidió que se realice una investigación interna y, en caso necesario, una autopsia independientepara determinar si hubo negligencia médica. Hasta el momento, las autoridades de salud no han emitido un posicionamiento oficial sobre el caso.

