Durante una manifestación pacífica, familiares pidieron revisar un posible nombramiento dentro del penal y reforzar la atención médica y el respeto a los derechos de las personas privadas de la libertad.
En un ejercicio de participación ciudadana y expresión pública, familiares de personas privadas de la libertad en la Penitenciaría de La Mesa, en Tijuana, se manifestaron para expresar sus inquietudes respecto a la posible designación de Ramiro Tolentino Téllez como autoridad dentro del centro penitenciario. La movilización tuvo como objetivo llamar la atención de las autoridades sobre diversos temas que, desde su perspectiva, requieren revisión y seguimiento institucional.
Durante la protesta, algunos familiares señalaron que existe preocupación entre la comunidad por antecedentes que, afirman, estarían vinculados con carpetas de investigación por presuntos delitos de homicidio y abuso sexual. Ante este escenario, solicitaron a las autoridades penitenciarias y a las instancias correspondientes valorar cuidadosamente cualquier decisión administrativa, con el fin de garantizar un entorno seguro y respetuoso de los derechos humanos dentro del centro de reclusión.
Los manifestantes coincidieron en la importancia de fortalecer la confianza en las instituciones mediante procesos transparentes y enfocados en la protección de la integridad de las personas privadas de la libertad, así como del personal que labora en el sistema penitenciario.
Entre los testimonios presentados durante la manifestación destacó el de Mari Sotelo, madre de uno de los internos del penal. La mujer explicó que su hijo se encuentra diagnosticado con VIH, por lo que consideró importante participar en la movilización para visibilizar la necesidad de garantizar la continuidad de los tratamientos médicos dentro del centro penitenciario.
Sotelo comentó que su principal petición es que su hijo pueda recibir sus medicamentos, seguimiento de cargas virales y atención especializada, incluyendo apoyo en materia de salud mental. Según relató, el interno enfrenta episodios que requieren acompañamiento profesional y, además, actualmente no recibe visitas, lo que incrementa su preocupación como madre.
“Tiene sus ataques, no tiene visitas”, expresó al solicitar a las autoridades penitenciarias reforzar los servicios de salud disponibles para los internos y asegurar que quienes padecen enfermedades crónicas reciban la atención necesaria.
Las familias participantes señalaron que su manifestación busca abrir canales de diálogo con las autoridades y contribuir a la mejora de las condiciones dentro del sistema penitenciario. En ese sentido, reiteraron su disposición para colaborar y mantener una comunicación respetuosa que permita avanzar hacia soluciones que beneficien tanto a los internos como a sus familias.

