Tijuana, B.C., 4 de noviembre de 2025. — Los floristas establecidos en la tradicional calle Quinta de la Zona Centro de Tijuana reportaron una de las temporadas más bajas en ventas de los últimos años tras la celebración del Día de Muertos. La principal causa, señalaron, fue la saturación del mercado por el incremento de vendedores temporales y la caída en la demanda de flor de cempasúchil.
De acuerdo con los comerciantes, las pérdidas fueron notorias desde los primeros días de la temporada. Los precios tuvieron que ajustarse hasta en un 30% para intentar recuperar algo de lo invertido, sin lograr los resultados esperados.
Barba Hurtado, vendedora con más de dos décadas en el giro, relató que la situación fue complicada desde el inicio:
“La venta estuvo muy baja. Ya está muy saturado, en toda la Zona Centro, donde quiera venden. Ya está muy saturado el mercado”, explicó.
Comentó que al arranque de la temporada el ramo de cempasúchil se ofrecía a 50 pesos, pero ante la competencia tuvieron que reducir el precio a 35 pesos. En años anteriores, dijo, llegaban a vender hasta mil bonches, mientras que este año apenas alcanzaron los 300.
Por su parte, Reyna Soto, propietaria de la florería San José, calificó esta temporada como “un fracaso total”.
“Fue un caos, un fracaso total. No pensamos que fuera tan cruel, pero la verdad sí fue una crueldad esta venta. No parecía 2 de noviembre”, afirmó.
Soto detalló que las ventas representaron apenas el 30% de lo obtenido en 2024, y denunció la falta de control sobre la instalación de vendedores eventuales, quienes —aseguró— afectan directamente a los comercios establecidos.
“Nos dan en la torre porque no pagan impuestos y nomás se ponen los días eventuales. Eso a nosotros los locatarios nos daña”, subrayó.
La comerciante recordó que el año anterior los floristas acordaron un precio promedio de 45 pesos por ramo, pero este 2025 se vieron obligados a ofrecer tres ramos por 100 pesos para atraer compradores.
Ambas vendedoras coincidieron en que el panorama económico y la falta de regulación en los permisos temporales han vuelto cada vez más incierta la actividad para los comerciantes formales, quienes enfrentan costos fijos, pago de impuestos y renta.
Pese a ello, afirmaron que mantendrán su tradición de venta en futuras festividades, con la esperanza de que el próximo año las autoridades implementen medidas que equilibren la competencia y fomenten el consumo local.

