La Selección Mexicana ya tiene definidos a sus rivales en la fase de grupos del Mundial 2026, torneo al que llega con la responsabilidad histórica de ser anfitrión por tercera ocasión, un logro sin precedentes en el futbol internacional. Con Estados Unidos y Canadá como coanfitriones, México entrará nuevamente a los reflectores mundiales al disputar el partido inaugural en el Estadio Ciudad de México —antiguo Estadio Azteca—, un recinto que se convierte también en el primero en albergar tres inauguraciones mundialistas (1970, 1986 y 2026).
El Tri compartirá el Grupo A con Sudáfrica, Corea del Sur y el ganador del Playoff 4 de la UEFA, donde disputan su pase Dinamarca, Macedonia del Norte, República Checa e Irlanda. El grupo representa una mezcla de estilos contrastantes: la velocidad y potencia sudafricana, la disciplina táctica coreana y un rival europeo que se definirá en las eliminatorias próximas. Cada uno supondrá un reto distinto para una selección mexicana que buscará hacer valer su condición de local.
Antes del torneo, México tendrá dos pruebas de gran exigencia internacional. La primera será ante Portugal, partido que además servirá para reinaugurar el Estadio Ciudad de México. Días después, el Tri se enfrentará a Bélgica, una de las selecciones más competitivas del fútbol europeo. Estos encuentros serán determinantes para evaluar el nivel del equipo y ajustar detalles rumbo al debut mundialista.
Con el grupo definido, México se prepara para asumir un papel histórico. No solo será el país que abra el Mundial, sino también el único en haber sido anfitrión en tres ediciones distintas, un reflejo del peso cultural y deportivo que la nación mantiene en el fútbol mundial. La afición mexicana, conocida por su pasión inigualable, será el motor que acompañará al equipo en su camino por avanzar y buscar una actuación memorable.

