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Qué bonito es el home office presidencial

Mientras las lluvias dejan 41 muertos y 27 desaparecidos en Veracruz, Hidalgo, Puebla, Querétaro y San Luis Potosí, la presidenta Claudia Sheinbaum asegura desde su escritorio que “supervisa la emergencia”. México bajo el agua y el gobierno en modo remoto: la tragedia se atiende por publicación en redes.

CDMX .-Desde la comodidad de su escritorio en Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó (vía redes sociales) que “supervisa” los desastres provocados por las lluvias que han dejado 41 muertos y 27 desaparecidos en cinco estados. Veracruz, Hidalgo, Puebla, Querétaro y San Luis Potosí viven una tragedia, mientras la mandataria publica su gestión de crisis en X, con fotos perfectamente encuadradas y un mensaje de coordinación institucional.

La escena sería enternecedora si no fuera trágica. Miles de familias lo han perdido todo, pueblos enteros están incomunicados y los damnificados suplican ayuda entre el lodo. Pero la presidenta asegura que “el Comité Nacional de Emergencia está en sesión permanente”. En México, la emergencia se atiende por Zoom y se presume en redes sociales.

Sheinbaum promete “coordinación” con gobernadores y dependencias federales, pero ni una sola imagen muestra presencia en campo, ni una bota en terreno anegado. La crisis se dirige desde un escritorio, con lenguaje técnico y burocrático, mientras los afectados cargan sus pertenencias sobre el agua. El contraste duele: la nación bajo el agua y el poder seco, cómodo, distante.

Hace apenas dos años, el huracán Otis destrozó Acapulco y dejó lecciones que el gobierno parece haber olvidado: no hay protocolo digital que reemplace la presencia, ni mensaje en redes que sustituya la acción. Hoy los videos desde Veracruz repiten el mismo guion: gente pidiendo ayuda, autoridades ausentes y promesas que llegan más rápido que la asistencia.

La presidenta dice “continuamos en atención a la emergencia”. Los damnificados dicen “seguimos esperando ayuda”. Entre ambos discursos hay un abismo que no se llena con hashtags.

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