Regional
Amenaza de bomba moviliza operativo en UABC
Una presunta amenaza de bomba en la Facultad de Pedagogía de la UABC, campus Mexicali, activó la mañana de este martes 14 de abril un protocolo de seguridad que derivó en la suspensión de actividades presenciales en varias facultades cercanas. En el lugar participaron corporaciones de seguridad y unidades K9 para revisar distintas áreas del campus, sin que hasta el momento se haya confirmado el hallazgo de algún artefacto explosivo.
Un operativo de seguridad se desplegó la mañana de este martes en la Universidad Autónoma de Baja California, campus Mexicali, luego de que se activara un protocolo preventivo por una presunta amenaza de bomba en la Facultad de Pedagogía, situación que obligó a suspender actividades presenciales en varias unidades académicas de la zona.
De acuerdo con testimonios de estudiantes, al momento de llegar al plantel fueron informados de la situación y de las medidas implementadas por la universidad y las autoridades. Montserrat, alumna de la Facultad de Artes, relató que al arribar al campus le notificaron sobre la activación del protocolo, por lo que las clases fueron trasladadas a modalidad virtual.
La suspensión no se limitó a una sola facultad. Debido a la cercanía entre varios edificios, las medidas preventivas alcanzaron a otras áreas del campus donde también se interrumpieron actividades mientras se desarrollaban las inspecciones de seguridad. Entre los espacios revisados se encontraban las facultades de Pedagogía, Idiomas, Artes, Deportes, así como Ciencias Políticas y Sociales.
Según refirieron algunos estudiantes, desde la noche del lunes 13 de abril comenzaron a circular mensajes en grupos de WhatsApp y redes sociales donde se advertía sobre una posible amenaza de bomba en el campus. Esas alertas habrían sido uno de los elementos que motivaron la activación del protocolo preventivo durante las primeras horas de este martes.
La respuesta institucional incluyó un despliegue amplio de corporaciones en el interior y exterior de la universidad. En el sitio participaron elementos de la Policía Municipal, el Cuerpo de Bomberos, el Ejército Mexicano y personal de la Fiscalía General del Estado a través de la Agencia Estatal de Investigación, lo que reflejó el nivel de atención otorgado a la amenaza.
Durante varias horas, las autoridades realizaron inspecciones con apoyo de unidades K9 en diferentes puntos del campus. Estas revisiones se concentraron en las facultades ubicadas en la misma zona donde se originó la alerta, con el objetivo de descartar la presencia de algún artefacto explosivo o de cualquier otro objeto que representara riesgo para estudiantes, docentes y personal administrativo.
La movilización generó preocupación entre la comunidad universitaria, no solo por la magnitud del operativo, sino también por la incertidumbre sobre el origen real de la amenaza. La presencia de vehículos de emergencia y de fuerzas de seguridad dentro de la universidad modificó la dinámica habitual del campus y obligó a alumnos y trabajadores a mantenerse fuera de las áreas intervenidas mientras se desarrollaban las inspecciones.
Hasta el momento, no se ha informado oficialmente sobre el hallazgo de algún artefacto explosivo. De manera preliminar, trascendió que las revisiones concluyeron sin resultados positivos, aunque al cierre de la información disponible todavía se esperaba un posicionamiento formal de las autoridades sobre el desarrollo del operativo y sobre el origen de los mensajes que generaron la alerta.
Hace unos minutos comenzó el retiro de unidades de emergencia del lugar, lo que fue interpretado por estudiantes y personas presentes como señal de que la revisión principal había terminado. Sin embargo, la falta de un informe oficial mantenía abierta la expectativa sobre si la amenaza será tratada como una falsa alarma o si dará pie a una investigación más amplia sobre quién difundió los mensajes.
El caso coloca nuevamente atención sobre la importancia de los protocolos de seguridad en espacios universitarios, particularmente cuando se trata de amenazas que, aun sin concretarse, tienen la capacidad de alterar actividades académicas, generar alarma colectiva y obligar a la movilización de corporaciones de distintos niveles.
También vuelve a mostrar el peso que tienen las redes sociales y los grupos de mensajería en la difusión de alertas dentro de comunidades estudiantiles. En este caso, los mensajes que comenzaron a circular desde la noche previa generaron suficiente preocupación como para que la universidad y las autoridades activaran medidas preventivas antes de exponer a la población del campus a un posible riesgo.
Por ahora, el dato central es que la UABC Mexicali suspendió actividades presenciales en varias facultades tras una presunta amenaza de bomba y que las revisiones realizadas por corporaciones de seguridad no habían confirmado, hasta el cierre de la información disponible, la presencia de un artefacto explosivo. La atención queda puesta en el informe oficial que permita aclarar qué ocurrió, cuál fue el origen de la alerta y si habrá consecuencias legales por la difusión del mensaje.
Redacción Noticias ContrasteBC