Política
PRI buscará reactivar alianza flexible con PAN de cara a 2027
El dirigente estatal del PRI propone una coalición selectiva en municipios y distritos específicos, permitiendo que ambos partidos mantengan su autonomía.
El Partido Revolucionario Institucional en Baja California buscará reactivar negociaciones con el Partido Acción Nacional para construir una alianza flexible de cara a las elecciones de 2027. Según confirmó Álvaro Aldrete Gruel, dirigente estatal del PRI, la propuesta se centra en una coalición selectiva que permita a ambas fuerzas políticas actuar de manera independiente en municipios o distritos donde consideren conveniente, en lugar de un acuerdo comprehensivo que los comprometiera en todas las contiendas.
La iniciativa responde a señalamientos de la dirigencia nacional del PAN, que en fechas recientes indicó que las futuras alianzas electorales tomarán en cuenta la realidad política específica de cada estado y las posiciones de sus dirigencias locales. Esta flexibilidad contrasta con esquemas de coalición más rígidos, que suelen generar tensiones entre los partidos aliados cuando sus intereses divergen territorialmente.
Aldrete Gruel reveló que ya ha sostenido comunicación directa con Lizbeth Mata Lozano, dirigente del PAN en Baja California, así como con representantes de otras fuerzas políticas. Estos contactos preliminares buscan explorar los puntos de convergencia entre las organizaciones y definir los términos en los que podrían colaborar sin que una alianza frenara el crecimiento electoral de la otra.
La propuesta de alianza selectiva representa una estrategia diferente a las coaliciones tradicionales que caracterizaron décadas anteriores en México. Este tipo de acuerdos puntuales permite que los partidos mantengan su identidad y capacidad de negociación en territorios específicos, mientras que en otros pueden competir libremente. Para el PRI, esta aproximación resulta particularmente relevante dado el reordenamiento político nacional de los últimos años, que ha fragmentado el voto y permitido que fuerzas locales adquieran mayor relevancia.
El panorama político de Baja California se ha transformado considerablemente. La entidad ha visto el ascenso de candidatos independientes y movimientos locales que han ganado posiciones significativas en ayuntamientos y legislaturas. Una alianza flexible entre PRI y PAN podría permitir que ambos partidos enfrenten esa competencia fragmentada sin renunciar a sus capacidades propias de movilización y atracción de votos en zonas donde cada uno cuenta con estructuras más sólidas.
Los próximos meses serán decisivos para definir si estas pláticas avanzan hacia acuerdos concretos. Las dirigencias de ambos partidos deberán evaluar en qué municipios y distritos una colaboración les beneficia mutuamente y en cuáles la competencia directa resulta más conveniente. El reto será formalizar estos acuerdos sin generar fracturas internas ni alimentar la percepción de que ambas fuerzas actúan únicamente por cálculo electoral, un tema sensible en una ciudadanía cada vez más crítica con las prácticas tradicionales de pactos políticos.
Redacción Noticias ContrasteBC